1948 días sin ataques a la muralla · 25 pesetas · Edición Especial 

ávila

En 1999, Ávila vivía su apogeo juvenil con Vallespín convertida en una enorme sala de fiestas. Hasta que Miguel Ángel Rivas, harto del desenfreno, liberó una horda de zombis bielorrusos alimentados con yogures del Gimesan. En pocos meses, la calle quedó en silencio, los bares cerraron y solo quedó el recuerdo. Desde entonces, la ciudad nunca volvió a ser la misma… ni tan divertida.
Hace apenas unos años habría parecido una broma, pero este diciembre más del 10% de los abulenses se declara independentista. Reclaman un país propio, una república monárquica, y hasta salir en los telediarios por algo más que la nieve o el frío.